
Cuando era pequeña era muy fan de Andy y Lucas. Creo que igual que mucha otra gente de mi generación.
Recuerdo un verano en el que fui a varios conciertos de ellos. Sin embargo luego, a medida que fui cumpliendo años, no ha sido un grupo que haya escuchado demasiado.
El otro día anunciaron que se separan y que van a dar sus últimos conciertos.
Y dije, ¿cómo no voy a ir al último concierto de Andy y Lucas? ¡Si es el último!
Esto me llevó a pensar en la vida misma, en las últimas veces que vivimos algunas cosas o que vemos a algunas personas.
Porque creo que somos muy conscientes de las primeras veces, pero… ¿y las últimas? ¿Somos conscientes de la última vez que vamos a hacer o a vivir algo? Yo creo que no.
Y, menos aún, de las últimas veces que vamos a compartir tiempo con algunas personas o vamos a poder hablar con ellas.
La última vez que ves a una persona.
La última vez que le das un abrazo a un ser querido.
La última vez en la que tienes la oportunidad de decir «te quiero» a alguien que te importa.
No, claramente no somos conscientes.
Y creo que en parte también es una especie de mecanismo de protección: estar todo el tiempo pensando en la última vez podría generarnos mucha ansiedad.
Pero…¿y si abrazamos, besamos, visitamos, decimos te quiero….? pase lo que pase.
Por si acaso es la última vez.
Por si ya no hay más oportunidades.
Por si acaso la vida (o la muerte) llega y hace de las suyas.




Deja un comentario