La mayoría de la gente tiene clarísimo cuándo necesita volver al gimnasio físico:
cuando le cuesta subir las escaleras, cuando le tiran los vaqueros o cuando descubre que tiene abdominales… pero sólo emocionales. 😅
Pero… ¿y cuándo sabes que necesitas un gimnasio emocional?
Spoiler: no es cuando estás rota.
Es cuando te das cuenta de que tu mundo interno también necesita cuidado, constancia y presencia.
Aquí te dejo 3 señales muy comunes (y muy humanas) de que quizás ha llegado el momento de volver a ti ⤵️
1️⃣ Te cuesta identificar lo que sientes (hasta que explotas)
Pasas de 0 a 100 sin darte cuenta.
No sabes si estás cansada, saturada, enfadada o todo a la vez.
Solo sabes que estás a punto de llorar con un anuncio de compresas.
📌 Entrenar tus emociones no es dejar de sentir, es aprender a reconocer lo que te pasa antes de que te arrastre.
2️⃣ Tu diálogo interno es más cruel que honesto
Si te hablaras como hablas contigo misma… probablemente dejarías de seguirte.
Y es que muchas veces nuestro peor enemigo va en nuestra propia cabeza.
📌 En el gimnasio emocional, una de las rutinas clave es hablarte bonito, con compasión y verdad. (Sí, se puede).
3️⃣ Te suena esto de “autocuidado”… pero no pasas de la intención
Te has guardado reels con rutinas de mañana,
tienes frases motivadoras en Pinterest,
pero tu momento de autocuidado más real fue cuando te sentaste 10 minutos en el coche antes de subir a casa.
📌 Cuidarte no es hacer más. Es hacerlo distinto. Y sobre todo, con acompañamiento.
🌿 Por eso he creado el Gimnasio Emocional “Vuelve a Ti”
Un espacio donde puedes entrenar tu mundo emocional con suavidad y constancia.
Como si fuera el gimnasio, pero del alma.
Sin prisa. Sin presión.
Solo tú, tus emociones y un poquito de guía amorosa cada semana.
🧘♀️ ¿Te gustaría que te avise cuando abramos?
👉🏼 [Apúntate a la lista de espera aquí]
Nos vemos muy pronto, y mientras tanto… respira. Ya estás volviendo a ti!
Laura 💛




Deja un comentario