Hay una verdad que nadie te cuenta antes de tener peques: la maternidad y la paternidad no solo remueven tu vida… también remueven tu relación de pareja.
De repente, lo que antes se resolvía con un abrazo o una cena en calma, ahora se convierte en una discusión sobre quién cambia el pañal, quién duerme menos o quién olvidó comprar las toallitas.
Y sin darte cuenta, dejas de ser pareja para convertirte en “el otro adulto de la casa”.
Convivencia en pareja + crianza = campo minado emocional
💥 “No le hables así.”
💥 “¡Le estás consintiendo demasiado!”
💥 “Nunca estás cuando hay que poner límites.”
💥 “Siempre me toca a mí todo.”
¿Te suenan estas frases? Son síntomas de una pareja que quiere hacerlo bien, pero está agotada.
Y el problema no es la falta de amor… es la falta de estrategias para seguir siendo equipo en medio del caos.
¿Cómo volver a ser pareja cuando la crianza lo invade todo?
💛 1. Recuerda que estáis en el mismo bando
No se trata de ver quién tiene razón, sino de preguntarse: ¿Qué necesita nuestra familia ahora mismo para funcionar mejor?
Un equipo no compite, se apoya.
💬 2. Hablad de lo que duele… sin atacar
Reparto de tareas, tiempo personal, decisiones sobre tus peques…Todo eso genera tensión si no se habla con calma y empatía.
No es fácil, pero es posible aprender a comunicarse mejor.
🔄 3. Compartid responsabilidades, no culpas
Ambos merecen descansar. Ambos merecen reconocimiento.
Y ambos tienen la responsabilidad de sostener la crianza, no solo uno.
Coaching familiar: un lugar para volver a encontrarse
Cuando la convivencia se llena de reproches, silencios o discusiones constantes, buscar apoyo no es rendirse: es priorizar el vínculo.
El coaching familiar es un espacio para:
🌿 Hablar sin culpas ni gritos.
🌿 Revisar las dinámicas que os están alejando.
🌿 Recuperar la complicidad, el respeto y la conexión.
📌 Agenda tu sesión y transforma tu dinámica familiar con apoyo profesional 💛




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