Hay días en los que te levantas, haces lo que toca, gestionas la casa, los niños, el trabajo… y al final del día te preguntas: ¿Y yo, en qué momento me perdí?
No es que no estés funcionando, es que vas en piloto automático.
Y sí, cumples. Pero dentro, algo se siente desconectado.
La maternidad (y la vida) a veces nos desconectan de nosotras mismas
💭 Dejaste de reconocer tus logros porque “solo estás haciendo lo que toca”.
💭 Te cuesta decir “estoy orgullosa de mí” sin que te parezca exagerado.
💭 Cada error se siente como una prueba de que no eres suficiente.
💭 Has dejado de hacer cosas solo porque te hacían bien (y no porque fueran útiles).
Eso no es normal. Es agotador.
Y lo peor es que muchas lo vivimos en silencio, pensando que “ya pasará” o que “no es para tanto”.
Pero sí es para tanto, porque tú también importas
La autoconfianza no es una meta que alcanzas una vez y ya está.
Es un músculo emocional que necesita cuidado, ejercicio y, a veces, un buen reinicio.
Y si ahora mismo sientes que tu seguridad está apagada, que tus emociones pesan más de la cuenta y que tu autoestima está pidiendo auxilio silencioso… es hora de hacer algo diferente.
El coaching personal puede ayudarte a reconectar contigo
🌿 A escucharte con más amor y menos juicio.
🌿 A mirarte con los mismos ojos con los que miras a quienes amas.
🌿 A poner límites, recuperar tu energía y sentirte bien en tu propia piel.
No estás rota. Solo estás cansada.
Y tú también mereces volver a sentirte bien contigo misma.
📌 Agenda tu sesión de coaching y empieza a reconectar contigo.
Porque no viniste al mundo solo a cumplir… viniste a vivir con presencia, confianza y bienestar. 💛




Deja un comentario