Emprender no es solo crear un negocio. Emprender es exponerte. Es poner tus ideas, tus talentos y, muchas veces, tus heridas sobre la mesa. Es mirar de frente tus inseguridades y preguntarte: “¿Quién soy yo para hacer esto?”
Y sí, a veces emprender te remueve por dentro más de lo que te lo imaginabas.
Emprendimiento consciente: más que facturar, es conocerte
Detrás de cada idea de negocio hay una mujer con historia. Con miedos, con ganas, con dudas y con sueños. Y en ese camino, se despiertan emociones que no salen en los manuales:
💥 El miedo a fallar.
💥 La comparación constante.
💥 La autoexigencia paralizante.
💥 La culpa por dedicar tiempo a tu proyecto y no a “lo de siempre”.
Porque cuando emprendes desde el corazón, te enfrentas a ti misma.
Emociones y emprendimiento: no estás sola
No eres menos valiente por tener miedo. No estás haciendo algo mal si a veces dudas de ti. Lo que pasa es que el emprendimiento consciente te invita a mirar hacia adentro, no solo hacia afuera.
Y por eso, acompañarte emocionalmente es tan necesario como tener un plan de negocio.
Coaching para emprendedoras: sostenerte mientras construyes
Desde mi experiencia como coach (y como emprendedora), sé que no basta con querer hacerlo todo bien. Necesitamos espacios donde podamos:
💬 Hablar sin filtros de lo que sentimos.
💛 Encontrar seguridad en comunidad.
🔑 Aprender a sostenernos emocionalmente en el proceso.
Por eso, este abril hay un espacio pensado para ti.
📌 Únete al grupo de acompañamiento al emprendimiento – Últimas plazas disponibles
Una red de mujeres como tú, que están creando con alma… y que también necesitan un lugar donde dejar caer el peso.
💡 Emprender no debería sentirse como una carga solitaria. Acompañada, todo se vive distinto.
¿Vienes? ✨ Hablamos (664857911)!




Deja un comentario