Señales de que necesitas acompañamiento emocional (y cómo empezar a trabajarlo antes de explotar)

Si alguna vez te has sorprendido a ti misma respondiendo «¡Nada, estoy bien!» mientras luchas contra las ganas de llorar porque tu café se enfrió (otra vez), esto es para ti.

Si últimamente sientes que el cansancio ya no es solo físico sino mental y emocional, es hora de hacer un stop y escuchar lo que tu cuerpo y tu mente te están diciendo.


¿Cómo saber si necesitas apoyo emocional?

Aquí algunas señales claras de que es momento de pedir ayuda:

🚨 Todo te irrita: Respiras hondo antes de entrar a casa porque sabes que en cualquier momento explotas (y te sientes culpable después).
🚨 Siempre estás agotada: No importa cuánto duermas (si es que duermes), el cansancio no desaparece.
🚨 Te sientes desconectada de ti misma: No recuerdas la última vez que hiciste algo solo para ti (y cuando tienes un rato libre, ni sabes qué hacer).
🚨 Sientes que nadie valora lo que haces: A veces piensas que si desaparecieras por un día entero, igual nadie se daría cuenta.
🚨 Tu paciencia es casi inexistente: Cosas pequeñas que antes no te molestaban ahora te hacen estallar.
🚨 Te sientes sola, aunque estés rodeada de gente: Incluso con tu familia cerca, sientes que nadie realmente entiende cómo te sientes.

Si has dicho «Sí, soy yo» a más de dos de estas, necesitas un respiro, y necesitas apoyo.


¿Cómo el coaching puede ayudarte a recuperar el bienestar?

El coaching no es magia, pero se le parece. No es solo hablar de tus problemas, es trabajar activamente en encontrar soluciones.

Te ayuda a entender qué está causando tu agotamiento emocional.
Te da herramientas prácticas para manejar el estrés y la culpa.
Te guía para recuperar tu autoestima y bienestar emocional.

No se trata de «aguantar un poco más» ni de «esperar a que pase». Se trata de tomar acción para sentirte mejor.


Ejercicios prácticos para empezar hoy mismo

🌿 1️⃣ Un minuto de respiración consciente
Cuando sientas que el caos te supera, pausa. Inhala profundo en 4 segundos, retén el aire 4 segundos y exhala en 6. Repite 3 veces. Parece poco, pero le dice a tu cerebro que todo está bien.

2️⃣ Escribe 3 cosas que hiciste bien hoy
No importa si fue algo pequeño como «no grité cuando pude haberlo hecho». Tu cerebro necesita recordar que estás haciendo un buen trabajo.

🚫 3️⃣ Di NO a algo que no quieres hacer
Hoy mismo, rechaza una tarea, plan o compromiso que te genere estrés innecesario. Tu paz mental vale más que quedar bien con los demás.

💛 4️⃣ Haz algo solo para ti (y sin culpa)
Cinco minutos de tu canción favorita, un café en silencio, una ducha sin interrupciones. Empieza con algo pequeño, pero hazlo a diario.


Conclusión: No tienes que hacerlo sola

Pedir ayuda no es rendirse, es cuidarte. Y cuando tú estás bien, todo a tu alrededor mejora.

📩 Si te identificas con esto, agenda una sesión gratuita y empecemos a trabajar en ti. Porque te mereces sentirte bien.

👉 Comparte este artículo con esa amiga que siempre dice «estoy bien» pero claramente necesita un respiro. 😉

Deja un comentario