Cómo involucrar a papá en la crianza desde la disciplina positiva

Si te dieran un euro por cada vez que has escuchado «¡Qué suerte tienes, tu marido te ayuda con los niños!», ya podrías pagarte unas vacaciones en un resort todo incluido. Porque, claro, en pleno siglo XXI, parece que un padre involucrado sigue siendo una especie de unicornio en extinción.

Pero, amiga, la crianza no debería ser un «favor» que hacen los papás, sino un trabajo en equipo. Porque educar con disciplina positiva no es solo tarea de mamá, sino de ambos. Y cuando los padres se involucran de verdad, los beneficios son enormes: niños más seguros, familias más equilibradas y menos agotamiento para la madre (¡aleluya!).

Así que si sientes que en tu casa el equipo está desbalanceado y te toca hacer de entrenadora, árbitra y jugadora al mismo tiempo, aquí te dejo las claves para involucrar a papá en la crianza desde la disciplina positiva sin que sienta que es un castigo.


¿Por qué es tan importante el rol del padre en la educación emocional?

Spoiler: porque su presencia y participación hacen la diferencia.

Durante mucho tiempo, la figura paterna se vio como la del «proveedor» o «el que pone disciplina» (y no precisamente en positivo). Pero hoy sabemos que los papás tienen un papel fundamental en el desarrollo emocional de los hijos.

📌 Los niños con padres involucrados suelen tener:
✔ Mejor autoestima y confianza en sí mismos.
✔ Mayor estabilidad emocional y regulación de sus sentimientos.
✔ Más habilidades sociales y capacidad de resolución de problemas.

Y, lo más importante, cuando ven a su papá implicado en su educación, aprenden que la crianza es cosa de dos.

Entonces, si los beneficios son tan evidentes… ¿por qué sigue costando tanto que algunos papás se involucren?


Las barreras que impiden la implicación de los papás en la crianza

Existen muchas razones por las que algunos padres no se involucran tanto como deberían. Aquí te dejo algunas de las más comunes (y cómo desmontarlas).

🚧 1. El viejo modelo de «mamá sabe más»

Muchas veces, sin darnos cuenta, las mamás tendemos a monopolizar la crianza. ¿Te ha pasado que papá intenta cambiar un pañal y tú le das una masterclass en tiempo real? («Así no, mejor pon la toallita primero, no tan flojo, no tan apretado…»)

📌 Solución: Confía en que él también es capaz. Quizás lo haga diferente, pero eso no significa que lo haga mal. Delegar no es perder el control, es ganar un compañero.


🚧 2. Miedo a hacerlo mal

Muchos papás se sienten inseguros porque no han tenido referentes de paternidad activa. Si nadie les enseñó cómo ser un padre presente, es normal que duden sobre cómo hacerlo.

📌 Solución: Aliéntalo sin críticas. En lugar de decir «Lo hiciste mal», prueba con «¿Quieres que intentemos juntos una estrategia diferente?».


🚧 3. Falta de hábito y tiempo

A veces, el problema no es la falta de voluntad, sino de costumbre. Si no se ha involucrado desde el principio, es fácil caer en la rutina de ‘mamá se encarga de todo’.

📌 Solución: Establecer responsabilidades claras y asegurarse de que las tareas de crianza no sean opcionales para él y obligatorias para ti.


Cómo fomentar la participación del padre en la crianza (sin sermones ni reproches)

💡 1. Cambia el discurso: no es «ayuda», es corresponsabilidad

Frases como «Ayúdame con los niños» refuerzan la idea de que la crianza es tarea exclusiva de mamá y que él solo «colabora».

✔ En lugar de: «¿Me ayudas a bañar a los niños?»
✅ Prueba con: «Hoy te toca el baño de los niños, yo los visto después.»


💡 2. Encuentra su «punto fuerte»

A veces, los papás no se involucran porque no encuentran su lugar en la crianza. Quizás no se sienta cómodo con las rutinas, pero es un experto en inventar juegos, en leer cuentos o en cocinar con los niños.

📌 Dale un rol activo en algo que disfrute y sepa hacer bien. A partir de ahí, es más fácil que se involucre en otras áreas.


💡 3. Haz que la disciplina positiva sea cosa de dos

Si mamá aplica disciplina positiva y papá sigue con el «porque lo digo yo», el mensaje es contradictorio.

📌 Hablen juntos sobre cómo quieren educar a sus hijos y establezcan acuerdos.

✔ Si mamá dice «Entiendo que estás enojado, pero no pegamos», y papá dice «Si vuelves a pegar, te quedas sin tele», el niño recibe mensajes contradictorios.

👉 La coherencia entre ambos es clave.


Ejemplos de dinámicas para que papá se involucre más en la crianza

👨‍👧 1. Tiempo exclusivo de papá e hijos

Establecer un momento especial donde solo ellos compartan sin mamá. Puede ser:
✔ Noche de cuentos con papá.
✔ Cocinar juntos los fines de semana.
✔ Paseo en el parque sin interrupciones.

Cuando papá tiene su propio espacio con los niños, la conexión crece de manera natural.


🎭 2. Juegos para reforzar la disciplina positiva

Los niños aprenden mejor jugando. Papá puede aplicar disciplina positiva a través de:
✔ Juegos de roles para manejar emociones («Vamos a actuar qué hacer cuando estamos enojados»)
✔ Crear un «rincón de la calma» juntos.
✔ Usar muñecos para explicar normas y límites.


📞 3. Papá como modelo de gestión emocional

Si papá quiere que los niños manejen sus emociones, primero tiene que mostrar cómo se hace.
✔ En vez de explotar cuando algo lo frustra, puede decir: «Estoy enfadado, voy a respirar hondo antes de hablar.»
✔ Si se equivoca, puede pedir disculpas: «Lo siento, levanté la voz. Voy a intentarlo de otra manera.»

Los niños no aprenden con discursos, aprenden con ejemplos.


Conclusión: La crianza es cosa de dos (y sí, es posible equilibrarla)

Involucrar a papá en la educación desde la disciplina positiva no significa que deba hacerlo todo perfecto desde el día uno, pero sí que entienda que su papel es fundamental.

📌 No es ayudar, es criar juntos.
📌 No es solo jugar, es ser una figura activa en la educación emocional.
📌 No es opcional, es su responsabilidad como padre.

💡 Y si sientes que en casa todavía cuesta encontrar ese equilibrio, este artículo es un buen primer paso.

📩 Comparte este artículo con tu pareja . Porque cuando educamos en equipo, el mayor beneficio se lo llevan nuestros hijos. 💛

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