Año nuevo, ¿casa nueva? Bueno, no literalmente, pero seguro que te encantaría empezar el año con un hogar lleno de paz, respeto mutuo y menos gritos a la hora de que tus peques apaguen la tele o recojan sus cosas.
Tranqui! Criar a tus peques no es fácil, pero con un poquito de disciplina positiva, todo se vuelve más llevadero (¡prometido!).
Aquí te dejo 5 estrategias prácticas para que este año no pierdas la cabeza… ¡ni la paciencia!
1. Redefine la Disciplina: No Es Castigar, Es Enseñar
Primero lo primero: olvídate de los castigos. La disciplina positiva no se trata de castigar ni de gritar, sino de enseñar habilidades de vida. ¿Quieres que tu peque aprenda a resolver conflictos de manera respetuosa? Enséñaselo con tu ejemplo, no con sermones.
🎯 Ejemplo práctico: Cuando se pelean, en lugar de castigarlos, ayúdales a identificar qué sienten y a buscar juntos una solución.
- Niño A: “Me enfadó que me quitara mi juguete.”
- Niño B: “Yo lo quería usar.”
- Tú: “¿Cómo podemos turnarnos para que los dos estéis contentos?”
2. Los Lunes No Son el Problema (Ni Tus Peques Tampoco)
¿Sabías que muchos berrinches y conflictos surgen porque los peques no saben expresar lo que necesitan o sienten? A veces, lo que parece una “rebeldía sin causa” es solo un “¡estoy cansado y no sé cómo decírtelo!”
🎯 Estrategia clave: Pon un nombre a las emociones. Ayuda a tus peques a entender y expresar lo que sienten con frases como:
- “Parece que estás frustrado porque no puedes terminar el puzzle, ¿quieres ayuda?”
- “Veo que estás triste porque no puedes salir a jugar. ¿Qué tal si encontramos algo divertido para hacer juntos?”
3. Involúcralos en las Soluciones (Sí, ¡ También Tienen Ideas!)
A tus peques les encanta participar, sobre todo si sienten que tienen voz y voto. Si involucras a tus peques en la creación de normas y soluciones, no solo las cumplirán mejor, sino que aprenderán habilidades de negociación y respeto.
🎯 Ejemplo práctico:
- En lugar de imponer: “Deja de saltar en el sofá, ya lo hemos hablado mil veces.”
- Pregunta: “¿Qué podemos hacer para que el sofá no se rompa y tú sigas divirtiéndote?”
- Solución propuesta por el niño: “Puedo saltar en la cama elástica afuera.”
Extra: ¡A veces las ideas de los peques son mejores que las tuyas! (Pero no se lo digas muy alto).
4. Cambia el “No Hagas Eso” por “Haz Esto”
Decir constantemente “no toques eso”, “no hagas ruido” o “no te pongas de pie en la silla” convierte a tu hogar en un campo de batalla verbal. Cambia el enfoque: en lugar de centrarte en lo que no quieres que hagan, guíalos hacia lo que sí pueden hacer.
🎯 Ejemplo práctico:
- En lugar de: “¡Deja de correr por la casa!”
- Prueba con: “Parece que tienes mucha energía, ¿quieres jugar un rato en el jardín o dar una vuelta en bici?”
5. No Te Olvides de Ti (Eres El Pilar de Todo)
¿Sabes qué es lo primero que necesitas para aplicar la disciplina positiva? Una mente tranquila y un corazón en paz. Si te sientes estresada, agotada o desconectada, es mucho más difícil mantener la calma ante el caos infantil.
🎯 Estrategia clave: Tómate un momento para ti. No importa si es un café caliente, un paseo o 5 minutos de silencio absoluto en el baño (sí, cuenta). Cuidarte no es egoísta, es necesario.
Este Año, Armonía y Disciplina Van de la Mano
La disciplina positiva no es un método milagroso (ojalá), pero sí es una forma efectiva, respetuosa y práctica de mejorar la convivencia en casa o en el aula. Empieza con estos pequeños cambios y notarás grandes resultados en la dinámica familiar.
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