Cada día, nos enfrentamos a una serie de tareas, compromisos y expectativas, tanto personales como profesionales. Nos comprometemos con nosotras mismas y con el resto a cumplir con lo que se espera de nosotros.
Pero, ¿Qué sucede cuando no lo logramos? 😐
Pues que es fácil caer en la trampa de la culpa y el juicio severo sobre nosotras. Sin embargo, ¿realmente nos ayuda esa actitud?
La responsabilidad no se trata solo de cumplir con lo que se espera, sino también de cómo respondemos cuando las cosas no salen según lo planeado.
🔝Es comprender que nos equivocamos, que somos humanas y tenemos limitaciones.
La autoexigencia nos impulsa a dar lo mejor de nosotras, pero también estaría bien ser compasivas con nuestras propias imperfecciones.
Así que la próxima vez que hagas algo con tus peques que no es tal y como te gustaría o que tus acciones o palabras no sean del todo coincidentes con lo que se espera de ti, tómate un momento para reflexionar. Sé compasiva contigo y entendiendo que lo has hecho lo mejor que has podido teniendo en cuenta tus circunstancias en ese momento.
Un abrazo enorme cargado de mucha buena vibra y calma 💛
Con cariño,
Laura.




Deja un comentario