Hace unos meses un proyecto que tenía entre manos no salió como esperaba.
Desde que soy emprendedora, si algo estoy trabajando es la tolerancia a la frustración porque no siempre las cosas salen como una quiere o espera.
Ese día necesitaba parar y conectar conmigo. Entre otras cosas, para recordarme que estoy poniendo toda mi energía y conciencia en que este proyecto tan bonito salga bien.
Me fui a la playa y vi la puesta de sol. Esto siempre me ayuda y le viene genial a mi autocuidado.
Hoy he encontrado este vídeo de ese día y he sonreído.
Porque al final ese proyecto no salió, pero sí trajo otras muchas cosas y personas bonitas.
Así que hoy no puedo más que agradecer a la vida todo el aprendizaje y crecimiento de esta aventura empresarial.
Hoy me abrazo y me felicito.
Te admiro Laura 😁




Deja un comentario