Digamos adiós a las preguntas incómodas.
Sabemos que la curiosidad es parte nuestra naturaleza como seres humanos, pero seamos sinceras, preguntarle a un niño o una niña si tiene novio o novia es como encender una llama en una tierra impregnada de gasolina puesto que este tipo de preguntas crean una carga innecesaria en los más pequeños y pequeñas.
En lugar de preguntas directas que pueden hacer que se sientan presionados, centrémonos en enseñarles a reconocer y gestionar sus emociones. De esta manera, construimos las bases para relaciones saludables y respetuosas.
Además, cuando tienen tan poca edad, no tienen la capacidad cognitiva ni la madurez suficiente para saber qué significa exactamente eso de «tener novio» o «tener novia»,
La evidencia científica respalda nuestra propuesta. Según estudios de psicología infantil, preguntas sobre relaciones románticas pueden generar estrés innecesario y afectar la autoestima de los niños.
Por el contrario, si fomentamos un clima de comunicación abierta y expresión emocional, estamos fortaleciendo las habilidades sociales que les serán esenciales en el futuro.
En definitiva, en lugar de preguntas que podrían generarles incomodidad, optemos por crear un ambiente donde se sientan con la comodidad necesaria para compartir sus pensamientos y sentimientos.
La educación sexual y emocional es una parte esencial de su desarrollo, y podemos guiarlos de manera positiva y respetuosa.
Esperamos que esta entrada te haya resultado de utilidad. Y si quieres saber más, te dejo por aquí un video en el que te hablo de este tema.
¡Hasta la próxima aventura educativa!




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